Abreu, El Toro y Rivera luchan por levantar miradas

Tres venezolanos que han sido estrellas en las grandes ligas tratan de usar la temporada 2013-2014 como trampolín para recuperar el estatus perdido. ¿Cómo les ha ido en el intento? Uno de ellos tenía previsto reaparecer ayer: Carlos Zambrano. Es quien ha llevado la peor parte, si lo ponemos junto a Juan Rivera y Bob Abreu. El Toro ha tenido que lidiar con problemas físicos, por lo que no ha tenido modo de desplegar todas sus capacidades y convencer a los posibles interesados. De estar completamente sano, tal vez ya habría escuchado ofertas. Lamentablemente para él, desde junio únicamente ha estado libre de inconvenientes durante 30 días, desde el 22 de octubre, cuando reapareció con el Magallanes, hasta el 21 de noviembre, cuando ponchó a seis en 6.1 innings. Luego de aquella presentación contra los Cardenales, acusó dolencias musculares que le hicieron parar durante casi tres semanas, con varios fallidos intentos de retorno. Necesita estar en plenitud, para abrir ojos. Si no, pesará mucho el informe de un scout que tenga en el anexo los numeritos que ha logrado hasta ahora, antes de su presentación de anoche en Valencia: con efectividad de 5.14, con 21 bases por bolas y sólo 15 ponches en 28.0 actos, un average por parte de los contrarios que andaba en .304 y un atemorizante WHIP de 1.96. Un periodista de Nueva York contactó hace días a un scout que pasó recientemente por Venezuela. Quería saber el reportero cómo ha visto a Rivera y Abreu ese veterano buscador de talentos. El primero recibió un visto bueno. De hecho, Rivera ha sido uno de los bateadores más temibles de la liga desde que se reportó a los Navegantes, a mediados de noviembre. En sus primeros 74 turnos dejó una línea de .351/.377/.568, con .944 de OPS. El guardabosques de Guarenas ha dado algunas tablas memorables en la 2013-2014. Siempre ha sido un bateador de rachas, que se enciende y se apaga de cuando en cuando, algo típico en los toleteros que toman pocos boletos. Ha reunido tres, de hecho, sin contar la jornada de ayer. Muy poco. Pero eso no es nuevo. Si continúa sumando extrabases, si mantiene la frecuencia con que manda a tierra de nadie sus batazos, va a recibir llamadas telefónicas. Al igual que el Toro, ya una vez aceptó un contrato de ligas menores, por lo que no debería haber prurito para hacerlo nuevamente. Llama la atención que no haya recibido alguna oferta más concreta para ir a Japón, como hace poco pasó con José López y antes con muchos otros. Tiene 35 años de edad y al menos por estos días está dejando claro que le queda gasolina en el tanque. El scout citado por la prensa neoyorquina no fue muy optimista respecto a Abreu. Hace menos de un mes, su promedio de embasado rondaba los .400 puntos. Su slugging, sin embargo, estaba por debajo de .400, una clara muestra de que no estaba dando extrabases. Y sin extrabases, no habrá otra oportunidad para el Comedulce, porque en marzo cumplirá 40 años de edad y porque ni la defensa ni la velocidad son ya sus principales atracciones, como en algún momento lo fueron. Es natural que todo deportista decline con los años y Abreu algún día colgará los spikes, como ha pasado con todas las estrellas. Las últimas semanas, sin embargo, el aragüeño ha apretado el paso. Llegó a la jornada de anoche con una brillante línea de .308/.364/.487 en sus últimos 10 encuentros, para mejorar su zafra a ..289/.381/.415, con extrabases en tres juegos al hilo. Quizás haya tenido, por fin, la oportunidad de tomar el ritmo. ¿Estará dispuesto a aceptar un pacto de ligas menores? De esto pudiera depender que aparezca quien le ofrezca una última oportunidad. www.elemergente.com Foto AVS Photo Report