¿Qué motivo oculto pudo haber en el cambio de este lunes entre Magallanes y La Guaira?
Ambos equipos hablaron con la corrección que corresponde. “Necesitamos profundidad en el infield, porque tenemos varios jugadores lesionados”, dijo Luis Blasini, gerente deportivo de los Navegantes. “Necesitamos pitcheo y Renny Osuna podrá jugar más en otro equipo”, señaló Jorge Velandia, su par de los Tiburones.
Hasta allí, todo como debe ser. Es obvio que los pactos entre equipos buscan llenar necesidades, la mayor parte de las veces, aunque en algunas oportunidades se dan porque alguien está disgustado.
Pudiera ser o no una pista lo dicho por Velandia, al reconocer que los bucaneros tocaron las puertas de su oficina para plantear la transacción. Ojo, aquello también puede ser una pista de otra cosa: que los refuerzos esperados para el cuadro interior, concretamente José Altuve, están más lejos de jugar que lo que se ha dicho en las últimas horas.
Pero entonces Gustavo Chacín dejó estas palabras en su cuenta de Twitter: “Que poco agradecida es la gente. Sorprendido y sin palabras. Qué tan lejos llega la maldad de una persona”.
¿A quién se refería? ¿A Blasini? ¿A la despedida amarga que ha podido hacerle algún aficionado sin memoria? ¿A alguien del cuerpo técnico, que le sacó de la rotación y le dejó en un limbo?
Una nueva historia comienza para cada uno en sus nuevas divisas. Y como el pasado a veces puede ser turbio, lo que impide una correcta visión, mejor analizar lo que se avizora en el futuro para ambos conjuntos.
Osuna estaba jugando poco con los escualos. Es un hecho. Le ha pasado en los últimos años y empeoró en la 2013-2014, con la aparición de Luis Sardiñas y Carlos Sánchez.
La marcha de Sardiñas fue cubierta por Ehire Adrianza y aún tiene a Miguel Rojas por delante. En el mediano y largo plazo, es una pieza que se puede sacrificar en La Guaira. Incluso, vale menos que la pieza que llega, en teoría.
Chacín es un lanzador con experiencia en las grandes ligas, que ha sido candidato al Pitcher del Año, as de dos equipos campeones en la LVBP, cuya última campaña, la pasada, fue muy buena. Y zurdo, además.
Alguien así vale oro, especialmente en un circuito donde todos necesitan abridores criollos.
Su efectividad actual de 7.24 le bajó de la nave. ¿Es una señal más real que esa de 3.67 que tuvo en la 2012-2013, cuando ayudó a ganar la corona a los azules?
Salvo por las lesiones, nunca ha dejado de ser buen brazo en esta liga. ¿Está lastimado? Apenas lanzó siete juegos en México, aunque él ha dicho que está sano. Buscará probarlo en su nuevo hogar.
Desde cualquier punto de vista, la apuesta tiene mucho sentido para los escualos, que en un año han ido sumando serpentineros, comenzando con Renyel Pinto, Mauricio Robles y Jesús Delgado.
Tiene 33 años de edad, un momento bisagra para todo pelotero. Edwin Hurtado pasó de ser triplecoronado con Lara a iniciar su declive con Caracas, a partir de un cambio de equipo coincidencialmente a la misma edad. Pero el premio vale la apuesta, si este no es el principio del fin para el zuliano.
La única duda está en que justo ahora, por la marcha de Sardiñas y Adrianza, quizás haya un flanco abierto en el cuadro salado. ¿Quedan suficientes hombres de experiencial para cubrirlo? Es un riesgo que Velandia ha decidido correr.
Para los filibusteros también hay un riesgo. Osuna ya conoce la organización, porque fue un éxito como refuerzo en la pasada postemporada y ya eso avala la adquisición.
Si hizo falta en enero pasado, nada asegura que no iba a hacer falta en la próxima semifinal, ante la salida de Rougned Odor y los problemas físicos de Argenis Díaz, Darwin Pérez y hace poco de Reegie Corona. Además, ya son crónicos los inconvenientes de fildeo que han sufrido los del Cabriales.
La duda, ahora que la transacción se ha completado, es la rotación. Ya Chacín estaba fuera de ella, pero se acaba de ir Anthony Lerew, se va Mitch Lively, se lesionó Carlos Zambrano y Justin Fitzgerald no ha debutado. Son muchos cambios y huecos repentinos que llenar.
Por ahí viene el grandeliga David Martínez y Ted Lilly acaba de llegar, aunque cabe preguntarse cuánto tiempo estarán a bordo y si la planeada vuelta de David Bromberg es una solución. ¿Quiénes de todos ellos seguirán aquí en enero?
Chacín estará, pero con los Tiburones. ¿Será efectivo?
Si lo es, los aficionados magallaneros protestarán con razón. Si no, la gerencia turca habrá ganado lo que buscaba y habrá perdido muy poco a cambio.
  Foto: AVS Photo Report Alexnys Vivas